974 360 019
 aejacetania@ceos.es

Estacionalidad Turística de la Jacetania

  AEJ   05 Oct, 2013   Nieve, Ocupación hotelera, Turismo   0 Comentarios

INTRODUCCIÓN:

Tras haber finalizado la temporada de verano y ya inmersos en el otoño, nos ha parecido interesante analizar la evolución de las pernoctaciones para ver como es la estacionalidad de la actividad hotelera.

ANÁLISIS EN LA JACETANIA:

Tabla de datos de ocupación hotelera en Agosto 2.013 y acumulado

Tabla de datos de ocupación hotelera en Agosto 2.013 y acumulado

Los datos de la tabla, se analizan mucho mejor viendo gráficamente cual ha sido su evolución en el tiempo.

Evolución del número de pernoctaciones mes a mes en la Comarca de la Jacetania

Evolución del número de pernoctaciones mes a mes en la Comarca de la Jacetania

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los gráficos nos demuestran como la temporada invernal ha estado teniendo una trayectoria negativa (flecha azul), mientras que la temporada de verano mantiene una cierta continuidad (flecha roja).

La temporada de verano es más alta (con ocupaciones en el mes de agosto del orden del 50%), ya que coincide con el periodo de descanso escolar y con el periodo vacacional en gran parte de las familias. También se puede ver como un “pico afilado”, mientras que en el invierno es más “redondeado”, lo que indica claramente que la temporada es bastante más corta, concentrándose la mayor parte de la actividad en un corto espacio de tiempo.

Si comparamos los dos últimos inviernos (círculo verde), comprobamos que el año anterior sufrimos una mala temporada de esquí con poca nieve. Mientras que este último año ha habido una clara mejoría al volver a tener nieve en diciembre, unas malas condiciones climatológicas en febrero, así como unas idóneas condiciones de nieve a final de temporada, que genera un “repunte” en las pernoctaciones.

Pero si hay algo que se ve muy claro en este gráfico es la continua concatenación de picos. Estos picos marcan una temporada alta de invierno y otra de verano, así como dos temporadas bajas (primavera y otoño), de las cuales, la de Otoño (especialmente en noviembre), supone prácticamente la paralización de la actividad turística.

Si cambiamos el enfoque y, en lugar de fijarnos en las camas ocupados, nos fijamos en las camas vacía, o capacidad de alojamiento disponible que no estamos utilizando (exceso de capacidad), podemos realizar le siguiente gráfico.

Diferencia Oferta / Demanda

Diferencia Oferta / Demanda

Vemos que el área roja tiene una superficie mucho mayor que la azul, por lo que es evidente que hay un exceso de oferta, frente a la demanda existente. La única forma que tienen esos establecimientos de adaptarse a la demanda es cerrando estacionalmente en los meses de más baja ocupación, cierres que se van ampliando, en función de como “se afilan” esos picos.

O dicho de otro modo, tenemos ya hechas las inversiones para acoger a muchos más turistas, ahora es el momento de ir a buscarlos para mejorar esa ocupación.

ANÁLISIS EN LOS PIRINEOS:

Sin embargo, no es así en todos los destinos turísticos de los Pirineos, como se puede comprobar en la siguiente gráfica.

Evolución del número de pernoctaciones mes a mes en los Pirineos de Aragón

Evolución del número de pernoctaciones mes a mes en los Pirineos de Aragón

Lo que más llama la atención es la mayor diferencia entre el invierno y el verano, ya que no en todos los destinos turísticos existen estaciones de esquí, lo que les supone que no tienen temporada de invierno y tienen un exceso de camas aún mayor que en nuestra Comarca durante ese periodo invernal, lo que lleva en muchas zonas a cierres estacionales de establecimientos, para adaptar esa oferta a la demanda.

La temporada de verano ha evolucionado de forma similar, acusando una ligera bajada el año pasado (en nuestra Comarca no se acusó tanto), que este año se ha recuperado.

El comportamiento de los dos últimos años es similar al de la Jacetania, comportamiento ocasionado por las mismas condiciones climatológicas.

Sin embargo, en las temporadas de invierno próximas a enero de 2.010 y de 2.011 (rodeadas con círculos verdes) se veía un comportamiento diferente de la curva, más “plano”, conformando incluso una pequeña “M”, o una pequeña “meseta” elevada.

Por lo tanto, en otros destinos turísticos de invierno no se sufre esa concentración de actividad turística que tenemos en la Jacetania, sino que se reparte más la actividad a lo largo de toda la temporada, teniendo pequeños picos al principio y final de temporada (de ahí la forma de “M”). La explicación más razonable es que esas fechas coinciden con las fiestas escolares de Navidad y Semana Santa, que generan estancias más largas de turismo familiar.

CONCLUSIONES:

De nada sirve un análisis si no acaba con una serie de conclusiones, que ayuden a establecer una línea de trabajo orientada a mejorar la situación.

  • En la Jacetania tenemos una enorme estacionalidad que condiciona la actividad económica a unos cortos periodos, lo que supone que se dispone de una enorme oferta sin cubrir por la demanda durante mucho tiempo.
  • En verano aún a pesar de que el periodo de vacaciones escolares es mucho más amplio, la actividad se concentra demasiado en la primera quincena de agosto, por lo que deberíamos trabajar en estrategias encaminadas a “alargar” esa temporada de verano hacia julio y septiembre. No obstante, esta cuestión es compartida por el resto de los destinos turísticos próximos, por lo que la solución no es sencilla
  • En invierno se tiene una mayor estacionalidad que el resto de destinos de Pirineos (picos más afilados), por lo que es evidente que se puede mejorar (hay mercado). Esto aconseja a trabajar en mejorar el comportamiento de los inicios y finales de temporada, que en otros destinos turísticos funcionan mucho mejor.

En cuanto a las temporadas bajas, también es evidente  la enorme dificultad que supone estimular la demanda en temporadas bajas, lo que nos daría una idea de los enorme gastos que serían necesarios para captar visitantes en esas épocas.

En la actualidad, muy pocos destinos turísticos acaparan este tipo de demanda. EL caso más conocido es el de Benidorm,  gracias a planes con enormes dotaciones económicas como el IMSERSO, orientados a población que dispone de tiempo fuera de los periodos de descanso escolar y con una política de precios “low cost” alcanzados gracias a la implantación de enormes hoteles de cientos de habitaciones que permiten gracias a ese volumen reducir en gran medida los coste unitarios, en destinos turísticos con climatología razonablemente benigna que no precisan de excesivos gastos energéticos para alcanzar un confot térmico aceptable.

Esperamos con interés ver como evoluciona el Plan Impulso del Gobierno de Aragón, que va a trabajar en esta línea, por la información que disponemos.

Dejar Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Empresarios Jacetania 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies